¿Cómo influye la vida social en la longevidad?

Algo tan simple como salir de compras periódicamente o juntarse a conversar con amigos puede ser de gran ayuda para la salud, sobre todo en las personas de edad más avanzada. En cierta medida, puede ser el remedio o solución orgánica para algunas amenazas latentes para nuestro organismo, según sugieren algunas investigaciones.

Son diversos los estudios realizados en distintas partes del mundo que defienden esta tesis y que han podido establecer una relación directa entre la calidad de la vida social y la salud cognitiva de las personas. Una de las personas que adhiere a esta idea es la neuróloga española Marian Gómez Beldarrain, del hospital de Galdakao-Usánsolo de Vizcaya, quien señaló lo siguiente al diario ABC Color de Paraguay:

“Hay evidencias que demuestran que las relaciones sociales favorecen lo que se llama la reserva cognitiva; es decir, la habilidad del cerebro para tolerar o compensar mejor los efectos de la patología asociada a la demencia”, postula la profesional.

En tanto, otro estudio realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España concluyó que el ejercicio físico, la estimulación cognitiva y la interacción social pueden revertir el deterioro en las neuronas afectadas por el alzheimer.

Pero la vida social no solo nos beneficia a nivel mental, sino que también nos blinda frente a otras patologías. Esto de acuerdo a una investigación llevada a cabo en más de 2.200 mujeres con cáncer de mama en el norte de California, Estados Unidos, que tuvo como resultado que las que tenían una vida social deteriorada tenían un 34 % más probabilidades de morir de cáncer de mama u otras causas que las que tenían lazos afectivos sólidos.