No es necesario excederse con el alcohol para sentir la sensación de una resaca al día siguiente. El multitasking o tratar de hacer muchas tareas al mismo tiempo, algo común en estos tiempos, también puede provocar que al día siguiente tengamos malestares como dolor de cabeza, mareos, agotamiento físico y baja en el rendimiento.

“La modernidad impide combinar amenaza y resolución de la amenaza, acción y reposo. Hoy en día el 24/7 barrió con esa posibilidad. Eso de nunca estar desconectado trae efectos finales biológicos, y ahí es donde entra el tema de la sensación de resaca, que se da por un organismo extenuado”, explica el doctor Lister Rossel, psiquiatra de Clínica Las Condes.

Tener muchas responsabilidades, pero además malos hábitos alimenticios, de sueño y estar constantemente conectados a través del teléfono o el computador, influyen en ello. No poder hacer todo provoca una angustia anticipatoria que es lo que termina llevándolos al doctor.

“Ocurre cuando el organismo está en alerta, no está en un punto de balance, sino que el cerebro está conectado con la amenaza de que algo no va a resultar. Por ejemplo, de que no me van a pagar, de que no voy a ganar la propuesta, etc. Es el no detenerse, casi como un estilo de vida”, indica el especialista.

Ello hace que el cuerpo comience a reaccionar y aparezcan los síntomas de sobrecarga que pueden ser desde molestias digestivas o respiratorias y dolores físicos, a alergias en la piel o caída del pelo. La sensación de resaca viene después, agrega el doctor Rossel.

“Es una sensación de agotamiento, de que estamos pensando lentamente, de que no tenemos la lucidez porque estamos con la mente zamarreada por la experiencia anterior y no damos más”, dice.

¿Qué se puede hacer? Intentar no sobreexigirse, practicar algo que los relaje y les guste, pero que no signifique un peso más que cargar y, si es necesario, pedir ayuda.