Así como existen diversos alimentos que los especialistas en nutrición han calificado como dañinos para nuestro organismo, también existen otros que nos pueden ayudar a prevenir enfermedades e incluso a sanar nuestro organismo de algunos malestares.

Uno de estos es la papaya, fruta que tiene múltiples beneficios para el funcionamiento de nuestro cuerpo, gracias a su componente estrella: la papaína. Esta especie de látex es el responsable de protegernos de enfermedades al sistema digestivo, mejorar el funcionamiento del páncreas, intestino y también del estómago. Según se ha estudiado, esta incluso podría influir positivamente en el cuidado de la piel y heridas, además de tener propiedades antisépticas e antinflamatorias.

La papaína, una sustancia lechosa que se presenta mayormente en el estado inmaduro de la papaya, es la sabia de la planta que está presente en toda su distribución: tanto en la hoja como en el tallo y sus frutos. A pesar de que el contenido de papaína va disminuyendo a medida que madura el fruto, este sigue siendo lo suficientemente alto, por lo que no se recomienda comer grandes cantidades de papaya cruda.

En una entrevista con Megavisión, el biotecnólogo y doctor en ciencias de la Universidad de Talca, Carlos Gaete, señala que las propiedades de este componente son múltiples y aún se están estudiando una serie de posibles efectos positivos.

El especialista afirma que, debido a su alto contenido de antioxidantes, se puede asociar el consumo de este fruto a la prevención de enfermedades neurodegenerativas. Además, sostiene que existe evidencia de que un alto contenido de antioxidantes previene el riesgo de tener Alzheimer y se está estudiando sus efectos en el Parkinson.

Actualmente este compuesto es usado de diferentes formas: en la industria de los alimentos, para ablandar la carne, o en la industria farmacéutica, para acortar el tiempo de cicatrización de algunas úlceras, algo que aún se está investigando.